Con los ojos cerrados, estirada en la cama notando la textura de la pared, parece cómo si nunca la hubiera tocado. Aparca todos los sentidos y deja a las orejas campar a sus anchas. El sonido de una olla express en marcha, el agua hirviendo (chup!-chup!), la tele encedida, la radio cantando. El timbre que suena, el perro ladrando, el movimiento de una silla. El sonido de una pluma, lápiz o boli deslizarse por el papel. El carraspeo de una garganta, el puf! de cambiar de un canal a otro. El leve sonido que perdura durante unos segundos al apagar la television, el plinc!-plinc! de un fluorescente. A lo lejos alguien corta con un cuchillo.
En la calle los coche pasan, todos con diferente sonido. La bocina de un taxi enfadado y una mamá con un carrito pasando por la cera de enfrente. Los tacones de esa chica que anda lento para hacerse ver y ese chico tan apuesto con la música a tope. El sonido de una puerta de un portal cerrada con rabia, depende de la fuerza suena de una manera o otra. La puerta de una tienda recién abierta por la mañana y el sonido de unos tenedores que chocan entre ellos. El viento que choca con los edificios. Una persiana que sube y otra que baja. Los pajaros que pasan cómo cualquier otro dia.
En el patio interior alguien tensa bien la ropa, coge unas pinzas (prr-prr!) y pasa la ropa húmeda por una barandilla, ese roce estremecedor. Clanc!-clanc! las gotas de agua caen decidias desde un 4rto piso y chocan silenciosamente al final de todo. Un niño con una pelota juega, la lavadora que no para de girar y alguien que tira un objeto a la basura. El sonido de la escoba acariciar el suelo y llevárselo todo por delante.
El sonido de nada.
CCXI
Hace 3 semanas










