No hay ninguna razón. No hay nada que se mueva por las calles, tan sólo ese aire tan hitérico, ese que no te deja respirar. Te ahogas y puedes llegar a morir sin aire.
La luz se filtra entre los edificios más altos, los rascacielos. Recuerdo, que de pequeña me reía y provocaba un frenesi a quién tenia al lado cuando escuchaba la palabra rascacielos.
Me imaginaba, aunque supiera que eran edificios, que eran hombres que cuando al cielo le picaba alguna nube se la rascaban, ja, ja! Que imaginación. Hay gente que tiene mucha imaginación pero por alguna razón que no se sabe la esconde. Sí, ya tenía razón Einsten cuando decía que el conocimiento era limitado pero que la imaginacion rodeaba el mundo.
Hay tantas cosas inimaginables que se me pasan por la cabeza. ¿Sabes? Siempre he pensado que un día crearé una libreta gigante con hojas, muchas, de colores, y allí escribir lo que se me pase por la cabeza, mis locuras más gordas, mis tonterias. Sin avergonzarme de ninguna, ninguna.
El otro dia me compré unas gafas de colores que por lo que entendí nadie se las compraría, pero yo lo hice, y ahora las llevo por la calle. Lo más gracioso de todo es con la cara que me mira la gente. ¿Pero que seria de mi sin esas cosas? Creo que no seria yo. Mi problema es que no me importa nada lo que piense la gente. Soy como soy.
La vida seria tan aburrida sin todas esas cosas. No hay nada mejor que ser uno mismo.
Yo soy esa a la que le gusta dibujar telefonos que suenan o no, que alguien habla o no hay nadie. Los telefonos son rojos y siempre estan colgando. Nose porque pero me gusta, ya está.
Soy la que dibuja telefonos al borde de las páginas colgando y de color rojo sin niguna razón. Telefonos. Todo tipo de telefonos. Siempre rojos. Quiero un telefono rojo.
¿Sabes? Siempre he tenido las manos frías. Soy de piel fría. Soy de corazón fácil. Soy como soy.