miércoles, 30 de septiembre de 2009

I want to be forgotten and I don't want to be reminded.

Suena el despertador y para mí nada tiene color. Me escondo debajo de la almohada intentando no existir.
La habitación cada vez se hace mas pequeña y estoy fría. Mi corazón se dispara, mi respiración aumenta y pierdo la cabeza. Minuto a minuto voy helándome, me congelo más y más. Quiero desaparecer, quiero no existir, irme de aquí. Dejar de ser visible. Quiero ir a ninguna parte.
A estas horas ya no siento mis pies, dedo a dedo y hueso a hueso van muriendo.
La ventana está herméticamente cerrada y no pasa ni un diminuto rayo de sol. Quiero quedarme en esta cama para toda la vida. No quiero que nadie me vea jamás.
El odioso despertador vuelve a sonar. Meto la cabeza dentro del edredón y noto como todo dentro de mí se congela. Ahora mi corazón ya casi no bombea, casi dejó de latir. Ojalá muriera, por lo menos ya no existiría.
El calor que se respira fuera es abrumador pero el frío en esta habitación es peor.
Al fin, decido levantarme, pero aún con el edredón enrollado por todo mi cuerpo erizado por el frío. Me siento en la cama y apoyo la cabeza en la pared.
Del suelo sube un frío aterrador que pasa por mis pies y se traduce en un escalofrío. Pongo dedo a dedo el primer pie en el suelo y noto cómo otro espinoso escalofrío recorre cada parte de mi ser.
No estoy segura de levantarme, creo que mis piernas no responden. No me siento segura.
Mis ojos no aguantan la presión, me evaporo cómo el humo de un cigarrillo. Quiero salir de aquí, de este lugar o quedarme encerrada en esta habitación para siempre.
A tientas y con la más plácida inseguridad consigo llegar al lavabo.
Mi pulso no es bueno. Tiemblo a cada segundo (de frío, de miedo y de tristeza). Tengo los párpados superiores pegados a los inferiores y casi no veo dónde voy. Los labios los tengo secos y muy cortados, hechos trizas. Casi no puedo abrirlos y mi boca esta seca y con un regusto a la vida.
Me acercó al baño y me lavo, cómo puedo, la cara. Veo a alguien que me mira en el espejo. No sé quién es. Me veo a mí sin verme. Tan sólo es un cruel reflejo de algo que fui.
Paso a paso me voy quitando la ropa. Noto cómo cada prenda me recorre la piel y la eriza a su paso. Cómo al estar desnuda ante el espejo me odio aún más. Me meto dentro de la ducha y abro el grifo. El primer chorro de agua que sale es frío, muy frío y mí corazón se congela. Empieza a salir más caliente y noto cómo la sangre empieza a recorrer mis venas otra vez. Dejó que el agua empape todo mi cuerpo y mi cabello. Cierro los ojos, y entonces intento desaparecer en la ducha.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Trough the fire & rain

No hay silencio, no hay ruido. No es incómodo, ni histérico. Solo oigo el sonido del bolígrafo redondeando, dibujando las palabras. Parece que rasque el papel, pero en verdad está gritando las palabras una a una. Las escribe y las grita, por mí. ¡GRITAN! Tengo la sensación de que el mundo se mueve muy deprisa ahí fuera. Cómo en las películas. Te pasan un día entero. Las nubes van muy rápido, la gente aparece y desaparece, cómo almas que van y vienen, que nunca estuvieron y estarán. La verdad creo que somos almas que pasamos un instante y desaparecemos, para nosotros es una vida entera. Pasan millones y millones de cosas en una fracción de segundo. Vasos, vasos de colores. Tazas derramando el café que nadie bebió. El pinta labios rojo en la copa del vino. Los zapatos de tacón por el suelo. Los cajones mal cerrados. Libros amontonándose en la mesita de noche. Una foto de otra foto que es de otra foto de una foto haciendo una foto. La sensación de estar dormido sin estarlo... Y, llega el otoño y las hojas que se mueren. El invierno y el frío. La primavera y sus lluvias inesperadas. El verano y sus atardeceres. La vida pasa y pesa. El mundo gira y gira. De pequeña pensaba que si el mundo giraba muy rápido podíamos caernos, ¿Somos prendas de ropa dentro de una lavadora?, ¿Quieres mirar la lavadora conmigo? Dicen que no va bien, ver una colada muy a menudo, pero bueno, mas mal ya no podemos estar ¿no? QUE PATÉTICA ¿verdad? Pensar que podía ser todo rojo, cómo mi corazón, cómo mis zapatos. Rojo, cómo los sueños.

Tienen las manos frías...

Los textos de este blog son míos así que por favor respétame y no copies. Gracias.
Todos los derechos reservados © 2010 Alba Aguilera
MyFreeCopyright.com Registered & Protected
Creative Commons License

Modified by Blogger Tutorial

La chica de las manos frías ©Template Nice Blue. Modified by Indian Monsters. Original created by http://ourblogtemplates.com

TOP